sábado, 25 de abril de 2020

El “puntazo” de la Euskal Kopa 2018


En las últimas dos temporadas se han convertido en las competiciones estrella de principio de temporada. El formato de juego en una única sede, tanto en ACB/Leb Oro como en Liga Femenina, ha sido determinante para que estas competiciones se conviertan en un referente tanto a nivel de Euskadi como a nivel nacional.

La ESF le dio una vuelta de tuerca a la organización de estos eventos y la verdad es que acertaron de pleno en el formato. Ni que decir tiene que la elección de Landako como sede de concentración para las semifinales/final fue pleno al quince que dirían en el funbol, además contar con el apoyo incondicional de un club como Tabirako…., éxito garantizado como así fue. Ni que decir tiene que el apoyo de los clubes participantes a la ESF fue imprescindible e incondicional en la casi totalidad de los casos. Con la presencia de ETB, tanto en la final masculina como femenina en un pabellón abarrotado, la repercusión mediática alcanzó su máxima plenitud.

Poder ver a los mejores equipos vascos tanto masculinos como femeninos fue un auténtico gustazo, a pesar de que la mayoría se encontraban en plena construcción y sumidos en la fase final de su pretemporada. Bilbao Basket se proclamó campeonísimo en un brillante partido ante un GBC que lo tuvo en la mano pero no fue capaz de consumar su victoria. La Euskal masculina tuvo un nombre propio: Javi Salgado, el capitán dio una clase magistral (una más) en la que sería su última temporada en activo.

Contra pronóstico fue Araski el que se hizo con el entorchado femenino. Las pupilas de Made esperaron agazapadas en el marcador y rentabilizaron, casi al 100%, la pérdida de concentración de un Gernika que se vio sorprendido por la intensidad alavesa. A pesar de que las bizkainas jugaron “en casa” y tuvieron de su parte a un gran número de aficionados, la capacidad resolutiva de sus rivales en momentos decisivos las descolgó de la lucha por el título.

Los equipos de Liga Eba también dejaron su impronta en su propia Euskal Kopa. Con un formato inicial de liguilla Ointxe y Santurtzi se midieron en una de las finales más igualadas de las últimas temporadas. Los de Ogara llevaron la voz cantante durante toda la final y, a pesar de la reacción santurtziarra, fueron capaces de llevarse la victoria en el esprín final del Mikel Trueba.

Para un servidor fue una auténtica gozada de competición, a pesar de que fue un curro intenso, cuando tienes la suerte de vivir ese impresionante ambiente en las gradas siempre se trabaja mejor. En la columna de la derecha encontrareis un recopilatorio de fotos y debajo os dejo unos links al Youtube de la ESF donde podréis disfrutar de unos resúmenes de los partidos previos y de las finales.




viernes, 24 de abril de 2020

La cruda realidad


Esta situación extraordinaria que estamos viviendo va a marcar un futuro más que incierto en el mundo del deporte. Tardaremos mucho en recuperar una supuesta normalidad, el bien llamado “miedo” va a estar presente en todas las facetas del funcionamiento de los clubes y federaciones.

Seguimos sin tener claro nada sobre este virus que nos está machacando, la única certeza es que está sembrando el Kaos entre nuestros jubilados y personas mayores. Parece (y digo parece) que en gente relativamente joven no deja de ser un súper/híper/mega catarro, por lo que su recorrido está condenado a ser corto cuando se consigan certezas sobre su tratamiento y curación.

Pero lo que está claro es que el miedo al contacto va a estar presente en todos y todas durante mucho tiempo. Las rutinas de entrenamiento y trabajo de los equipos se van a ver alteradas, por lo que los entrenadores van a tener que reinventarse, cosa que no está nada mal y seguro que ayudará a desencorsetar las aburridas planificaciones que estamos acostumbrados a diseñar.

¿Cómo se plantearán las competiciones?, ¿5x0?, ¿nos olvidamos de la defensa?, ¿mantendremos la distancia ciudadana en los partidos?, ¿sin público?, ¿sin medios de comunicación?, ¿sin ducha?, ¿con mascarilla?, ¿con guantes?........ La verdad es que si pretendemos mantener el protocolo de seguridad entiendo que va a ser muy complicado que haya competiciones. Está claro que es pronto todavía y que un día nos dicen que todo es gloria, pero, al día siguiente, nos dicen que todo es mierda. La evolución de los contagios y de los tratamientos/vacunas determinará el futuro del deporte de todas las competiciones deportivas.

Estamos muy lejos de recuperar la llamada “normalidad” y por supuesto mucho más lejos en el tema deportivo, al menos en los deportes de equipo. Yo no le veo una salida coherente a la próxima temporada si tenemos la obligación de seguir el protocolo médico establecido, percibo que probablemente las competiciones tengan que comenzar en el 2021. A las federaciones también les van a tocar reinventarse en sus planificaciones igual que a los entrenadores.

Pero saldremos adelante y tengo la certeza de que todo esto MARCARÁ pero no DESTRUIRÁ, el deporte es una forma de vida muy enraizada en la raza humana y ningún virus va a poder acabar con el.

jueves, 23 de abril de 2020

Un nuevo retorno


Era incapaz de recordar la última vez que pasé por aquí. Este maldito confinamiento, que nos empieza a pasar factura a todos, en mi caso ha servido para retomar esta publicación. A ver si soy capaz de darle continuidad.

Mucho tiempo ha pasado desde que plasmé pensamientos (bastante encendidos) en el blog, en un momento en que los “list@s” cuestionaban la profesionalidad del trabajo que estábamos desarrollando. Cuando lo volví a releer me di cuenta de que había llegado el momento de parar de escribir y de aparcar temporalmente este proyecto comunicativo.

El basket sigue formando parte de mi vida, aunque no de manera activa en los banquillos, sí con una actividad frenética en labores divulgativas. Siempre buscando potenciar el baloncesto que se hace en la Euskadi profunda, ese que se hace en los clubes que luchan por mantener viva la llama del basket de formación. Un trabajo muy reconfortante, que me permite seguir viendo a buena gente, máxime cuando lo haces con buenos compis muy cualificados y con una capacidad de trabajo infinita.

He asistido a muchos partidos desde el 14 de noviembre del 2017, algunos buenos (la mayoría), otros aburridos (lógicamente), pero todos con el mismo denominador común: la ilusión de sus participantes. Esa ilusión es la que alimenta mi espíritu y hace que siga tan feliz como el primer día acudiendo a los campos. Tengo claro que muchos me catalogan como “no normal” (por no decir anormal) por ir a ver un Liga Vasca entre el primero y el último clasificado, lo entiendo, pero no lo comparto porque siempre he sacado cosas positivas de todos los partidos que he visto.

Con el basket completamente parado y con pocas expectativas de reanudación a corto plazo, voy a volver a alimentar esta publicación con mis reflexiones. Necesito recuperarme sicológicamente de este “encierro” brutal al que nos hemos visto obligados. Así que amenazo con daros la chapa con mis paranoias y de paso compartiré algunas colecciones de las fotos que he hecho hasta ahora.

¡Disfrutadlo o no……, vosotros veréis!!!!!